fbpx

¿Qué Es Una Emoción? Una Definición Completamente Nueva

transparencia anatomia humana con organos activados

En este artículo no voy a darte una definición técnica de la palabra “emoción”.

No voy a describirte el concepto como lo encontrarías en el diccionario.

Ni voy a decirte qué significa en el sentido tradicional.

Lo que haré será darte una perspectiva fresca y novedosa, yendo a la raíz de la pregunta “¿qué es una emoción?”, y presentándote mi entendimiento actual sobre su respuesta.

¿Qué Es Una Emoción?

Una emoción es la consciencia de un patrón de activación específico en nuestro cuerpo/mente.

Vamos por partes…

Cuerpo/Mente, como yo lo uso aquí, quiere decir una combinación entre esa parte puramente física/material de nosotros (el cuerpo) con esa parte más etérea, más difícil de definir, y muy relacionada con el cerebro (la mente).

Continuemos…

Diferentes partes de ese cuerpo/mente pueden activarse de manera simultánea, y estas activaciones, repetidas una y otra vez, forman un patrón muy específico que somos capaces de experimentar, reconocer, y etiquetar como “emoción”.

Estos patrones se caracterizan por partes del cuerpo/mente activadas, frecuencia de activación, intensidad de activación, y otros factores (sobre los que no es necesario entrar en detalles).

Tomemos la emoción “miedo”, por ejemplo: el corazón late con mayor rapidez, la respiración se acelera, una tensión aparece por el cuerpo, las pupilas se dilatan… y muchas, muchas activaciones más (por ejemplo, de la mente) que quizás ni siquiera podemos llegar a articular, pero que definitivamente ocurren en nuestro cuerpo/mente.

¿Por qué es el miedo un sentimiento tan universal? También podrías preguntar: ¿Por qué el miedo tiene ese patrón de activación tan específico?

Y la respuesta es: evolución.

El corazón late con mayor rapidez para aumentar el flujo sanguíneo hacia órganos y tejidos importantes, la respiración se acelera para proporcionar más oxígeno al cuerpo, la tensión aparece para preparar a los músculos ante un movimiento repentino y también para restringir el flujo sanguíneo a órganos que no son importantes en situaciones de vida o muerte, las pupilas se dilatan para incrementar la absorción de la luz y mejorar la visión, etcétera, etcétera…

Todas estas adaptaciones, desarrolladas a lo largo de años de evolución, nos permitieron adaptarnos y sobrevivir a situaciones muy peligrosas para nuestra especie: por eso el miedo tiene ese patrón de activación tan específico.

Y debido a que todos compartimos el mismo ancestro evolutivo, todos experimentamos el miedo de una forma muy, muy similar (cada uno experimenta el miedo de manera ligeramente diferente, por supuesto; pero el patrón básico es el mismo para todos): por eso el miedo es un sentimiento tan universal.

Recapitulando: somos capaces de experimentar, reconocer, y etiquetar patrones de activación específicos en nuestro cuerpo/mente que llamamos “emociones”.

Pero la clave está en que una emoción no es solo un patrón de activación en sí mismo, sino la consciencia de ese patrón de activación.

¿Por qué?

Porque si partes de nuestro cuerpo/mente se activasen, pero no fuésemos conscientes de esa activación, no lo llamaríamos nada, porque para nosotros, simplemente, no existiría.

Por eso la consciencia es el factor clave aquí.

Además, la activación tiene que ser algo muy específico y ocurrir de manera sincrónica: si el corazón, por ejemplo, se activase de la misma manera que se activa cuando sentimos miedo, pero ninguna otra parte de nuestro cuerpo/mente se activase al mismo tiempo, no llamaríamos a esa sensación “miedo”, porque el corazón no estaría alineado con el resto de activaciones que caracterizan al sentimiento de “miedo” (y por eso es que el corazón late más rápidamente cuando estamos muy entusiasmados, por ejemplo, pero experimentamos el “entusiasmo” de manera distinta al miedo porque el entusiasmo tiene su propio patrón de activación específico).

Mediante la repetición a lo largo de años y años de evolución y de situaciones en nuestras propias vidas, desarrollamos un conocimiento interno de las emociones y la habilidad para expresar esas emociones a través de distintos medios/formas como el lenguaje (la palabra “miedo”), el arte (un cuadro), o simplemente mediante nuestra expresión facial y lenguaje corporal (algo que puedes identificar perfectamente cuando observas a otra persona, o incluso a otro ser vivo, experimentar miedo).

En definitiva:

Una emoción es la consciencia de un patrón de activación específico en nuestro cuerpo/mente. Cada emoción tiene su patrón de activación específico, y es la consciencia o conocimiento interno de ese patrón lo que nos permite experimentar la emoción y llamarla como la llamamos.

(Técnicamente, llamar/nombrar una emoción es una función de la mente, no de la consciencia. Pero es solo porque tenemos consciencia que somos capaces de etiquetar una emoción, porque sin consciencia: 1) No podríamos experimentar nada y 2) La propia mente no existiría).

¿Para Qué Sirve Esto?

Para nada 🙂

Solo quise compartirlo contigo; quizás como forma de autoconocimiento y entendimiento de la condición humana 🙂

Espero que te haya gustado.

Si tienes alguna opinión o comentario, no dudes en compartirla 🙂

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Comenta

Sesiones Uno A Uno Para Vivir Mejor

Hablemos de tú a tú...
... y permíteme ayudarte.
Primera sesión gratis 🙂