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La Raíz, Y La Cura, De La Depresión

Túnel

Quiero que sepas que escribí este artículo (como todos mis artículos) con la intención más sincera de ayudarte. Puede que no estés de acuerdo con algunas de las cosas que digo, y lo acepto plenamente. De hecho, tengo mis dudas de si más bien debería borrarlo o no… Antes de ello, me gustaría volver a escribirlo y hacerlo mejor para ti. Pero pase lo que pase, recuerda que lo hice con amor, y que si no tienes a nadie que te escuche pero necesitas urgentemente ser escuchado, aquí tienes unos oídos bien abiertos.

Si has llegado hasta aquí, quisiera pedirte un favor (muy pequeño):

Lee este escrito de principio a fin, sin saltarte partes, con pausa, y con la mayor tranquilidad que te sea posible. Entiende bien cada frase, detente cada tanto, y léelo todo cuantas veces sea necesario.

Así podrás absorber por completo su mensaje y destapar el regalo que tiene envuelto para ti.

(Nota: aunque hable en masculino, esto también va dirigido (y muy especialmente) a todas las jóvenes y mujeres que están leyendo).

¿Qué Significa Tener Depresión?

Hay algo que quiero que entiendas:

“Depresión” no es más que una palabra; un concepto inventado por las personas para intentar definir un cierto estado mental y emocional. Pero se trata de un concepto muy limitante y encasillante. Porque no funciona como un interruptor de “encendido/apagado” en donde o tienes, o no tienes depresión. Lo que llamamos “depresión” es un estado, sin bordes claramente definidos, dentro de una escala de emociones. Y en esa escala de emociones, estamos todos.

Cuando un médico investiga si una persona sufre o no depresión, estos son algunos de los síntomas que considera:

  • Sentimientos de tristeza, vacío, desesperanza.
  • Sentimientos de culpa.
  • Miedo, inseguridad, duda.
  • Sentirse solo, incomprendido, inadecuado, diferente.
  • Sentirse fracasado, desesperado, impotente.
  • Sentir que nada tiene sentido en la vida y que nada vale la pena.
  • Pérdida de interés en las cosas.
  • Dificultad para levantarse de la cama.
  • Pensamientos suicidas.

Hablemos con sinceridad… ¿Quién no ha experimentado algunas de estas cosas en algún momento de su vida? ¿Quién no se sentiría devastado por experimentarlas una, y otra, y otra vez?

La Raíz De La Depresión

Miles, y seguramente millones de personas buscan nerviosas cuáles son los síntomas de la depresión, los tests que pueden hacer para saber si están deprimidas o no, los distintos tratamientos que tienen disponibles… Y con cada resultado que encuentran, ansiedad que va creciendo.

Cuando finalmente se les coloca la etiqueta de “depresión” sobre su frente, su identidad sufre un golpe tremendo. Su mundo se vuelve oscuro, triste y solitario. Un mundo de desesperación y miedo, como estar atrapado en un laberinto sin salida. Un mundo en donde el mero hecho de vivir duele profundamente.

Y ahora “todo está perdido…”

Pero en realidad, las cosas son más simples.

Necesitas entender cuál es la causa fundamental de la depresión para que puedas salir de ella. Pero debes saber también que NO debes sentirte culpable por ello (más adelante te explicaré por qué).

Y la raíz de la depresión es esta: tus pensamientos.

Por tu cabeza pasan cada día un sinfín de pensamientos negativos que generan en ti una serie de emociones nada agradables. Emociones muy fuertes; emociones contaminadas. Son los mismos pensamientos que hemos experimentado todos alguna vez en nuestra vida, pero en tu caso se repiten con demasiada frecuencia e intensidad.

Llevan tanto tiempo dentro de ti, que has acabado por creerlos; por creer que tú eres tus pensamientos. Se han vuelto parte inseparable de tu realidad y te es imposible imaginar un mundo diferente. Se aparece un pensamiento diciéndote que no eres lo suficientemente bueno: y lo crees, que eres un fracasado en la vida: y lo crees, que nadie te quiere: y también lo crees… (son ejemplos, por supuesto. En tu caso pueden ser distintos).

Pero…

¿Y si te dijera que ha sido todo un engaño? ¿Que has estado soñando sin saberlo? ¿Que existe una posibilidad distinta a la que has vivido hasta ahora? ¿Me creerías?

Hagamos un pequeño experimento:

Imagina por un momento que mañana despertases como una persona completamente distinta. Un ser de otro planeta modificó tu mente de tal manera que le es imposible generar un solo pensamiento negativo. Lo único que es capaz de producir son pensamientos positivos, agradables y energizantes. Pensamientos como:

  • Me siento en paz.
  • Estoy rodeado de vida.
  • Estoy rodeado de gente que me quiere y aprecia.
  • Tengo ganas de hacer cosas, empezar proyectos, luchar…
  • Puedo aportar algo positivo a este mundo.
  • Todo está bien. No hay nada que temer.

¿Crees que sería posible sentir depresión así?

Por supuesto que no. La propia palabra “depresión” sería un concepto absolutamente ajeno para ti.

Y si nada de esto tiene sentido para ti, está bien. La prueba definitiva de que la causa de la depresión está en tus pensamientos solo la podrás encontrar dentro de ti mismo. Experimentando en carne propia la verdad de este mensaje.

La Cura De La Depresión

Por mucho que me gustaría, no puedo pretender acabar con la depresión con un simple artículo de blog. Cada caso es único, con un tipo de pensamientos, emociones y demás factores personales también únicos. Y en la mayoría de los casos, se hace necesaria la ayuda de al menos un experto en el campo.

Por tanto, no voy a pedirte que sonrías, que te sientas feliz y no tengas miedo, que no te preocupes porque las cosas van a mejorar… No tendría sentido. No serían más que palabras vacías que probablemente no signifiquen nada para ti.

Lo que sí te voy a pedir es que mires dentro de ti. Así:

Cada vez que te venga una de esas emociones negativas que te es tan familiar, detente. Párate un momento y pregúntate: “¿Qué está sucediendo dentro de mí ahora mismo? ¿Qué estoy sintiendo? ¿De dónde ha podido venir todo esto y qué pensamiento(s) se encuentra(n) detrás?”

Y basta. No intentes razonar más allá ni hacerte mil preguntas adicionales. Solo observa. Nota los pensamientos que pasan por tu mente, y cuando los observes, hazlo como si no los producieses tú mismo. ¿Porque sabes qué? En realidad es lo que ocurre… Se trata de pensamientos generados automáticamente sin tu control (por eso decía que no debes sentirte culpable por sentir lo que sientes o pensar lo que piensas).

Tu única tarea es observar.

Cuanto más calmada esté tu mente, con mayor claridad podrás ver las cosas y con más facilidad podrás encontrar las respuestas que necesitas.

Si entiendes este mensaje, que la causa de la depresión está en los pensamientos que albergas en tu mente, habrás dado el paso más importante que hayas podido dar para superar tu depresión y sanar tu estado emocional.

Camina Despacio, Camina Sin Prisas

Sé que quieres dejar de sufrir. Y que quieres dejar de sufrir ahora mismo. Sé que puedes sentirte desesperado. Y que quieres acabar con todo de una vez.

Pero…

Proyectarte continuamente en el futuro y querer extinguir la depresión de una vez, sentirte frustrado porque no avanzas lo suficientemente rápido, y sobre todo, olvidarte de la importancia de prestar atención a los pensamientos y emociones que estás sintiendo ahora mismo, sería prolongar aún más el sufrimiento. Sería volver a caer en el mismo ciclo del que estoy intentando sacarte: pensamientos negativos que generan mucho dolor en tu vida.

Así que no tengas prisa y camina despacio.

Poco a poco, irás dándote cuenta de que tú eres mucho más que un simple manojo de pensamientos automáticos. De que no tienes por qué creer todo lo que pasa por tu cabeza. Y de que existe una luz de esperanza al final de ese túnel tan oscuro.

Tu Depresión Es Tu Oportunidad

Tu propio sufrimiento puede ser el vehículo que te transporte hacia tu liberación. Si intentas luchar contra él y taparlo por todos los medios, volverá con mucha más fuerza.

Así que no veas tu depresión como una calamidad terrible y desafortunada que te ha tocado en la vida; mírala como una oportunidad para despertar. Porque eso es lo que es.

Y en ese buen momento de despertar, algo en ti hará ¡click! y dirás: “¡Oh, ahora lo entiendo!” Y acabarás con esa depresión, con ese miedo, con ese sufrimiento…

Querido amigo, querida amiga: tú y yo somos iguales. Lo único que ha ocurrido aquí es que te has perdido un poquito por el camino.

Así que vuelve por el sendero correcto, encuéntrate conmigo en él, y caminemos juntos por este camino de la vida.

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