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Cómo Planificar Para El Futuro Viviendo En El Presente: 7 Pasos Clave

Camino de rocas

Casi parece una paradoja, ¿verdad?

Planificar para el futuro viviendo en el presente

Pero no, no lo es.

Muchas personas creen que vivir en el presente significa nunca pensar en el pasado o el futuro. Pero aunque lo contrario ocurre con bastante frecuencia (personas que viven atrapadas en el pensamiento y que nunca se detienen a experimentar el momento presente), pensar sobre el pasado y el futuro nos puede servir enormemente si lo hacemos de manera consciente.

El pasado, por ejemplo, puede ayudarnos a recordar un error grave que cometimos, analizar las cosas, aprender la lección, y no volver a cometerlo.

El futuro también puede ayudarnos. En el caso de este artículo, a planificar, prepararnos para lo que viene, y hacer que las cosas se desenvuelvan mejor.

Ahora…

Si durante el análisis de nuestro pasado nos preocupamos en exceso, nos sentimos exageradamente culpables, y no podemos dejar de pensar sobre el tema… ahí es cuando tenemos un problema.

Con el futuro ocurre lo mismo: si pensar sobre lo que viene nos produce un estrés, una ansiedad y una preocupación descontroladas… no estamos como mejor podríamos estar.

En ese momento, hemos dejado de usar el pasado y el futuro de manera práctica y nos hemos perdido el momento presente.

Y para evitar que eso te ocurra:

En este artículo, vamos a ver cómo planificar para el futuro viviendo en el presente. Sin estrés, sin ansiedad y sin preocupación. Pero sí con mucha paz, tranquilidad y satisfacción.

Planificación Consciente En 7 Pasos

7 Pasos Para Una Planificación Consciente

Bien, tienes que organizar un evento importante, preparar un proyecto para tu trabajo, o diseñar un plan de acción para conseguir un objetivo personal.

¿Cómo hacerlo estando presente?

Es muy simple:

Haz todo lo que sueles hacer cuando planificas para el futuro: estimar el tiempo que te llevará completar la tarea, reunir toda la información necesaria, hacer un esquema con los pasos que debes seguir…

Pero cuando lo hagas, sigue estos 7 pasos para una Planificación Consciente:

1. Detente

Antes de que hagas cualquier cosa, detente. Toma un par de respiraciones profundas, olvida todos tus problemas por un instante, y siente la calma de este momento.

Detenerte no tiene que llevarte mucho tiempo; quizás unos simples 5 segundos.

Si quieres alargarlo, perfecto; pero este paso no tiene por qué durar mucho.

Pero aunque no dure mucho, es clave.

No empieces a planificar hasta que no te hayas detenido por un momento y hayas entrado en un estado de calma interna.

2. Haz UNA Tarea A La Vez

Cuando ya estés calmado y listo para pasar a la acción, pon toda tu atención en la tarea que estás a punto de empezar.

No te apresures y quieras pasar a la siguiente tarea.

Si tu plan requiere 20 tareas y cuando vas por la 3 ya quieres estar en la 17… no estás presente.

Entonces, haz una tarea a la vez, luego pasa a la siguiente, luego a la siguiente… y así sucesivamente.

Te puede interesar: El Poder De La Atención (o cómo hacer UNA SOLA COSA a la vez).

3. Disuelve El Resultado Final

Si necesitas tener tu meta final en mente por temas prácticos (por ejemplo, para enfocar el proceso de planificación), adelante. Pero no permitas que tu pensamiento se ahogue en un mar imaginario de “¿qué va a pasar?, ¿saldrá todo bien?, ¿qué dirán los demás?”…

Dicho de otro modo, no te enfoques tanto en el resultado final; disuélvelo de tu mente.

Y atento, no solo se trata de no ahogarte en un mar imaginario de emociones negativas: si no paras de pensar en lo bien que te sentirás una vez acabes todo, en lo feliz que serás, o en lo mucho que conseguirás cuando termines el proyecto… tampoco estás presente.

4. Disfruta

En muchos más casos de los que te imaginas, puedes disfrutar del proceso de planificación.

Céntrate plenamente en lo que haces, sumérgete por completo en la actividad, planifica como si no existiera nada más en este mundo…

Ya verás cómo disfrutas.

5. Si No Puedes Disfrutar, Acepta

No en todos los casos podrás disfrutar del proceso de planificación.

Habrá cosas que tengas que hacer que no quieras hacer.

Cuando eso te ocurra, acéptalo.

Te puede interesar: Cómo Hacer Lo Que Debes Hacer Cuando NO Quieres Hacerlo

No disfrutarás, pero le dedicarás toda tu atención. No disfrutarás, pero ya no estarás atrapado en el pensamiento. No disfrutarás, pero habrá paz en ti.

Cuando a pesar de hacer algo que no quieres hacer, eres capaz de sentir calma y paz, estás presente.

Y puede que te sorprendas: lo que en un principio fue detestable, puede convertirse en algo para disfrutar.

6. Si Algo No Salió Como Esperabas, Amóldate

No encontraste la información que estabas buscando, te surgió un problema inesperado, o te quedaste atascado en un punto y no sabes cómo seguir.

Son cosas que pasan.

No pierdas el tiempo y amóldate en seguida a tu nueva situación. Toma las acciones que el nuevo estado de tu realidad requiere de ti y no pierdas el tiempo quedándote en el pasado.

¿Por qué quejarse y quedarse atrapado en una vieja imagen mental cuando tu realidad ha cambiado de forma inevitable y no puedes hacer nada por retrocederla?

Es una locura, pero lo hacemos constantemente…

Y con ello, perdemos una gran cantidad de energía, tiempo, y sobre todo, paz mental.

7. Cada Cierto Tiempo, Vuelve Al Paso #1

Seguir planeando y planeando y usando tu mente sin parar puede hacerte perder ese estado de calma y atención con el que empezaste.

Y sacarte del momento presente.

Cuando sientas que esto te ocurre, detente. Respira profundamente, mira al cielo, presta atención a lo que escuchas… lo que funcione para ti.

Solo recuerda detenerte cuando notes que te has ido demasiado lejos (hacia el futuro).

Después, retoma tu planificación. Verás cómo vuelves en un estado mucho más calmado y con más energía, frescura y entusiasmo.

Continúa así hasta que acabes con el proceso de planificación (por supuesto, no tienes que hacerlo de una sola sentada; siempre [casi siempre] puedes dejar las cosas para otro momento).

Cierra Con Broche De Oro

Hay un paso muy importante que faltó mencionar.

No lo incluí dentro de los pasos de la Planificación Consciente porque no entra dentro del proceso de planificación en sí, sino después.

Pero igual que el primer paso, es clave.

Y ese paso es:

Cuando acabes con tu planificación, déjala.

Si ya acabaste de usar el futuro de manera práctica, no permitas que tu mente se pierda en proyecciones mentales que se repiten una y otra vez. En otras palabras, no permitas que tu cabeza se quede «dándole vueltas» al tema y no sea capaz de parar.

Cuando el proceso de planificación se ha acabado, déjalo. Mantente presente.

El Futuro Solo Existe En Nuestra Mente

El Futuro Solo Existe En Nuestra Mente

Si observas bien, el futuro no es más que una construcción mental que no existe “ahí fuera”, sino “aquí dentro”.

Cuando el futuro llega, siempre llega como el presente, no como el «futuro».

Parece trivial decirlo, pero nos pasamos toda una vida viviendo como si pudiéramos experimentar el pasado y el futuro.

Podemos experimentar emociones recordando el pasado o imaginando el futuro, cierto. Pero nunca podemos experimentarlos en este momento como sí podemos experimentar el momento presente.

Y quizás te estés preguntando ahora mismo…

“Si el futuro solo existe en nuestra mente, ¿cómo es posible planificar viviendo en el presente?”

La paradoja.

Verás, cuando planificas para el futuro, imaginas ese futuro en tu mente, es verdad. Pero…

La planificación ocurre en el aquí y el ahora.

Estás usando tu mente de manera práctica, usando el futuro de manera práctica, ahora.

Hay personas que de alguna manera niegan o suprimen la mente, cuando la mente no debe ser negada ni suprimida.

La mente es una herramienta muy poderosa con la que hemos evolucionado y que nos ayuda a mejorar nuestras vidas.

Pero como toda herramienta, puede usarse bien o puede usarse mal.

¿Y cómo puede usarse bien la mente?

De manera consciente (es decir, sin que ella te use a ti) y solo cuando es necesario (que no es siempre).

Si hay calma, atención, disfrute y aceptación cuando planificas, estás planificando de manera consciente. Estás planificando en el presente.

Cada Consejo Es Una Práctica

Puede parecer que los consejos de este blog son un ideal perfecto al que no es posible llegar.

No es así. 🙂

Todos estos consejos constituyen una práctica: algo que incorporar en tu vida diaria y que recordar continuamente para poder asimilarlos bien.

Muchas veces los olvidarás, pero otras muchas los recordarás.

Los consejos tampoco son reglas, sino guías: guías que te indican un camino que tomar entre los muchos caminos que puedes tomar.

Por tanto:

  • Toma los consejos que te sirvan y deja los que no te sirvan.
  • Prueba uno y mira qué tal, luego prueba otro.
  • Ve poco a poco.
  • Vuelve a leer un artículo si lo necesitas.
  • No te preocupes por fallar.
  • Recuerda que 2 pasos hacia adelante y 1 paso hacia atrás sigue siendo 1 paso hacia adelante.

Y aunque a veces falles y olvides, recuerda que todo es aprendizaje.

Somos humanos y poseemos una mente que necesitamos para planificar. Úsala bien, úsala de forma consciente, y poco a poco irás construyendo un camino excelente para vivir mejor.

(Quizás puedes planificar cómo aplicar los consejos de este artículo y poner en práctica la lección de hoy 😉)

“The power for creating a better future is contained in the present moment: You create a good future by creating a good present” – Eckhart Tolle.

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