12 Explicaciones Alternativas De Que Todo En El Universo Está Conectado

Conexiones

Este artículo será un poco diferente a los que suelo escribir, que están más enfocados hacia un objetivo claro y práctico para ayudarte a vivir mejor.

Se trata de un pensamiento que entretenía estos días en mi cabeza sobre la idea de que todo en el Universo está conectado.

Una idea que no es nueva, por supuesto.

Porque se ha repetido muchas veces, y durante muchos años, en todo tipo de enseñanza espiritual: sea una religión, una filosofía, un maestro, o cualquier otra forma de ideología personal o colectiva.

Pero me vino a la mente este pensamiento, que en realidad son una serie de fenómenos para la mayoría de los cuales aún no existe una explicación concluyente, que quise utilizar para invitarte a pensar sobre la interconexión de las cosas y de los seres vivos que habitamos este mundo.

De antemano, quiero decirte que a pesar del título de este artículo y de la impresión que pueda transmitirte, no es mi intención afirmar que todo en el Universo está conectado.

Ni tampoco negarlo.

Es solo un pensamiento que vino a mi mente y que quise compartir contigo.

Explorémoslo… 🙂

Las 12 Explicaciones…

Bostezo

¿Alguna vez viste a alguien bostezar y enseguida empezaste a bostezar tú también?

Por supuesto; a todos nos ha ocurrido al menos una vez.

Puede que incluso estés bostezando ahora mismo mientras lees estas palabras.

Bostezar, bostezar, bostezar…

Lo curioso de este fenómeno es que no solo ocurre entre individuos de una misma especie (humanos, chimpancés, perros y gatos, por ejemplo), sino también entre individuos de especies distintas.

En estudios realizados con perros, por ejemplo, se ha observado que el bostezo se contagia tanto de humanos a perros como de perros a humanos (algo que quizás hayas podido comprobar por ti mismo si has tenido un perro por el tiempo suficiente).

Otro dato curioso es que no importa si quien bosteza te cae bien o mal, si lo conoces bien o no lo conoces para nada, o si lo hace una, dos, o tres veces: siempre se contagia por igual.

Puedes incluso sentirte perfectamente y con muchas energías y, aún así, sucumbir a la fuerza de un bostezo.

¿Un ejemplo?

El gimnasio.

(Si vas a uno y aún no te ha ocurrido, ya verás…)

Sonrisa y Risa

Si aún no lo has notado, observa la próxima vez que alguien se te acerque con una sonrisa de oreja a oreja.

Te será difícil no sonreír tú también.

Incluso un extraño con quien te cruzas por la calle puede regalarte una sonrisa y tú, de forma automática, devolvérsela sin ningún tipo de procesamiento consciente.

Con la risa ocurre lo mismo: una risa a carcajadas puede hacernos reír incluso en nuestros momentos más serios y antipáticos.

Si alguna vez has visto un monólogo, habrás notado que un chiste en concreto no hizo gracia sino hasta el momento en que los demás empezaron a reír.

Alegría / Entusiasmo

Cuando alguien se te acerca con una alegría exultante, muchas veces no puedas evitar sentir esa misma alegría en ti.

Es muy gracioso si lo observas desde fuera: recuerda alguna vez que alguien a quien aprecias mucho vino a contarte, muy entusiasmado, sobre un proyecto o logro reciente.

Tú también te emocionaste y empezaste a preguntar: “¿¡Qué, qué, qué!?”

Sin saber lo que había pasado, te alegraste, y sonreíste. 🙂

O recuerda alguna vez que no tenías ganas de hacer algo: el simple entusiasmo, la actitud, o la forma de decirlo de la otra persona fue suficiente para despertar en ti las ganas de hacerlo.

Energía / Vibraciones y Paz

Al menos una vez en tu vida, una persona, un lugar, o una situación en concreto te transmitió una cierta energía.

Lo pudiste llamar “buenas/malas vibraciones”, y también pudiste haberte equivocado.

Pero otras muchas, sabías que estabas en lo correcto.

“Algo” había en el ambiente. “Algo” se sentía bien (o mal).

En el caso de una persona, quizás su manera de hablar, de actuar o su simple presencia fue capaz de transmitirte una sensación de paz.

Una sensación que, por supuesto, también experimentaba esa otra persona (porque de lo contrario no la hubieras sentido tú mismo).

Fruncir el Ceño

La próxima vez que alguien te lo haga, nota tu tendencia a hacerlo.

Y la próxima vez que tú se lo hagas a alguien, nota su tendencia a hacerlo. 🙂

Dolor / Tristeza

Viste a alguien sufrir, y tú también sufriste por dentro.

Pudo haber sido un familiar o un amigo muy cercano, o un completo extraño que te encontraste por la calle (por ejemplo, un mendigo).

¿No es curioso? Alguien que jamás has visto en tu vida es capaz de arrugarte el corazón cuando le ves sufrir…

Nervios

Cuando asististe a una presentación oral, audición, o algún otro tipo de evento público, y la persona en primer plano estaba nerviosa y pasándolo muy mal, esa misma sensación no pudo evitar colarse en tu interior.

Sin tu permiso.

Sin previo aviso.

Quizás te sonrojaste, te tapaste la cara, o miraste hacia otro lado.

Todo para evitar experimentar esa sensación tan incómoda.

Mentiras e Intenciones Ocultas

Igual que con la energía y las vibraciones, algunas veces te habrás equivocado, pero otras no.

Pudiste sentir en el ambiente que quien te hablaba no estaba siendo coherente y que te estaba mintiendo, o que tenía segundas intenciones.

Quizás no pudiste ni articular el porqué, pero sabías que algo no andaba bien…

Miedo

Un simple instante de observar una cara en terror es más que suficiente para hacer saltar todas nuestras alarmas y despertar en nosotros una sensación de pánico.

Y ni siquiera hace falta observar: oír el grito de una persona en desesperación es capaz de producir en nosotros mucho miedo.

Llorar

Un llanto, una lágrima, o al menos un nudo en la garganta se te hizo alguna vez cuando viste a alguien llorar.

O incluso lloraste por una película, un vídeo emotivo, o una historia fuerte que alguien te contó.

Entrelazamiento Cuántico

En física cuántica, existe un fenómeno que se llama “entrelazamiento cuántico” mediante el cual dos partículas, sin importar la distancia que las separe, cambian de estado cuando una de ellas lo hace.

Si se realiza una acción (por ejemplo, medir una propiedad) sobre una partícula (por ejemplo, un fotón), la otra partícula entrelazada también cambia esa misma propiedad de forma instantánea.

Curioso.

Pero más curioso es el hecho de que siempre se había pensado que este fenómeno solo ocurría a nivel cuántico, pero recientemente salió un estudio sugiriendo que el entrelazamiento cuántico también puede producirse a nivel macroscópico, en seres vivos (en el caso de este estudio en concreto, en bacterias).

Fuerzas Físicas

Considera la interacción entre los átomos y los electrones de un elemento.

Puedes pensar que esto solo es válido a escala atómica.

Pero considera ahora la interacción entre la luna y la Tierra: ¿no se están atrayendo entre sí todos y cada uno de los átomos de estos dos cuerpos celestes?

Sí, se trata de dos fuerzas físicas diferentes: la primera es electromagnética y la segunda gravitacional. Pero es un ejemplo para ilustrar que la “conexión” entre los átomos va mucho más allá de la escala atómica y que se extiende por todo ese campo que llamamos “Universo”.

¿Qué Significa Todo Esto?

Hay más sobre esta historia que lo que te he contado aquí.

Se han propuesto varios argumentos para intentar explicar algunos de los fenómenos de este artículo.

Por ejemplo, quizás hayas oído hablar de las «neuronas espejo»: neuronas que se activan tanto si un ser vivo realiza una acción como si observa a otro ser vivo realizar esa misma acción.

Un ejemplo sería sonreír cuando alguien sonríe, o bostezar cuando alguien bosteza.

Una explicación interesante; una pieza más.

Pero…

¿Está Todo Conectado En El Universo?

Eso te lo dejo a ti. 🙂

Solo quería darle un giro diferente a la idea de que todo, y todos, estamos conectados en el Universo.

Una vez más: no para afirmarlo ni para negarlo, sino para invitarte a pensar.

Así que, ¿tú qué piensas? ¿Está todo conectado? ¿Estamos todos conectados? ¿No son más que meras coincidencias?

Deja un comentario abajo (no lo vas a dejar, pero bueno… Gracias por leer 😆).

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Carlos Azuaje
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